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CHISTES DE ARGENTINOS

CHISTES VARIOS DE ARGENTINOS

¿Qué es el ego?
Es el argentinito que todos llevamos dentro.

"Para los Argentinos la vida no es un tango. Es un no tengo"

"Los Argentinos no se sienten superiores. Para ellos todos los demás son claramente inferiores"

"Los Argentinos no emigran por necesidad. Salen para darse al mundo".

En un accidente mueren un Gallego, un Madrileño y un Argentino y van subiendo al cielo de a uno.
Dios recibe al Gallego y le pregunta:
-¿Cómo ha sido tu vida en la Tierra?
-Oh Señor, ha sido piadosa. He recorrido el camino de Santiago. He comulgado con unción.
-Bien, bien. Ven aquí hijo y siéntate a la derecha de mi trono.
Llega inmediatamente el Madrileño.
-¿Has sido devoto, hijo mío?
-La piedad ha sido mi guía, Señor.
-Ven hijo siéntate aquí a mi izquierda.
En ése momento llega el Argentino, mira toda la escena y grita:
-¿Se puede saber que hacen ustedes tres en mi sillón?

El presidente de una gran compañía gallega decide que debe construir un nuevo edificio. Llama entonces a varias empresas constructoras para que le presenten presupuestos.
El primero es un constructor japonés:
-¿Ha estudiado usted los planos?
-Minuciosamente.
-¿Ha calculado el costo?
-Minuciosamente.
-¿Cuánto?
-$ 2.000.000: 1.000.000 en materiales y 1.000.000 en mano de obra.
Luego se hace presente un contratista italiano:
.Luego del estudio de los planos y la consulta con mis asociados, hemos llegado a la conclusión de que la obra requerida tiene un costo de $4.000.000: 2.000.000 en mano de obra y 2.000.000 en materiales.
El presidente despide al italiano y llama a un constructor Argentino.
-Bueno la cosa es sencilla. Esto va a costar seis palos verdes.
-¿Cómo dice usted?
-Seis millones. Toda la cosa va a costar seis millones de dólares-
-¡Ajá! Es un precio demasiado alto. Pero, de todos modos, ¿cómo utilizaría el dinero?
-Muy sencillo, viejo: Dos palos para mi, dos para usted y dos para el japonés que va a hacer el laburo.

¿Cuántos psicoanalistas argentinos hacen falta para cambiar una lamparita?
-Uno solo. Pero la lamparita tiene que querer ser cambiada.

El perro argentino vagabundeaba por un basural en las afueras de Madrid. Era un perro poligriyo, repugnante. El chucho intentaba arrancar algún bocado de aquellos basurales pobrísimos. De pronto, apareció otro perro tan repugnante. El chucho intentaba arrancar algún bocado de aquellos basurales pobrísimos.
De pronto apareció otro perro tan repugnante y menestroso como él, que le comentó:
-¡Qué bajo hemos caído! Mira que estar aquí, revolviendo la basura.
-Bueno, será tu caso. Quiero decirte que esto para mi, son avatares del exilio...
-¿Por qué dices eso?
-Y claro, viejo: Yo en Argentina, era Doberman.

El jefe de personal le dice a la Argentina que buscaba empleo:
-Señorita: Aquí dónde dice sexo, usted debió poner femenino y no "cuatro veces por semana".

El argentino intentaba comprar unos cigarrillos:
-Bueeenas. ¿Usted es el dueño de este quiosco?
-Buenos días tenga usted. Verá: esto no es un quiosco, aquí lo llamamos estanco.
-Esteee, a ver, deme cigarrillos de...
-¡Qué no los llamamos cigarrillos! Los llamamos pitillos.
-Bueno, deme también unos fósforos.
-Aquí no los llamamos fósforos, sino cerillas.
-Está bien. Deme unos encendores.
-Que aquí ni los llamamos encendedores, los llamamos mecheros.
-Dígame viejo: ¿Y cómo llaman aquí a los hincha pelotas?
-No los llamamos. Vienen solos, por aerolíneas Argentinas.

Discuten un árabe y un argentino. Cada vez que pasa una mosca el árabe la atrapa y se la come.
A la tercera vez, pasa una mosca y la atrapa el argentino.
-¿Desde cuándo ustedes los argentinos comen moscas?
-Yo no las como. ¡Las vendo! ¿Quieres comprar?

¿Sabes cuál es el mejor negocio del mundo?
Comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que el cree que vale?

¿Cómo se suicidan los argentinos?
Se arrojan desde lo más alto de su propio ego.

-¿Nombre?
-Raúl De Carlo.
-¿Nacionalidad?
-Argentina.
-¿Profesión?
-Psicoanalista.
-¿Sexo?
-¡Enorrrrmeee!

En un bar de La Coruña, un grupo de sordomudos habla por señas. Uno de los sordomudos se lleva permanentemente un dedo a los ojos.
El Manolo, que está sentado dos mesas más allá, le dice al paco:
-¿Ves ése sordomudo que gesticula tan raro? Bueno, pues ése es argentino.
-¿Y tú como lo sabes?
-Hombre, pues porque los argentinos están todo el tiempo diciendo: "¿Viste?"

El gallego pregunta al argentino:
-¿Dime, Oscar, es cierto que a los argentino se les sube inmediatamente el triunfo a la cabeza?
-No... se nos sube antes.

El Argentino iba a ser operado. Cirugía plástica en la boca.
Como era muy cagón le confesaba sus más terribles temores a la enfermera.
-Decime, piba. ¿Voy a morir? ¿Quedaré desfigurado? ¿Sufriré horriblemente? ¿No sé que me va a pasar? Estoy cagado, ¿viste?
-No se preocupe usted. Su cirujano es el mejor especialista y recibirá los más esmerados cuidados.
-Tenés razón. Seguramente mañana a la mañana, después de la operación me reiré de todo esto.
-¿Reirse? ¿Sin labios?

Esta es la más pura filosofía de los argentinos:
-Si los huevos chiquitos cuestan $1 la docena y los huevos grandes $1.25 la docena. ¿Qué huevos prefiere poner una gallina piola?
-Y... los huevos pequeños. No te vas a andar rompiendo el culo por 25 guitas ¿no?

Farmacia en Madrid:
-Bueeenas, por favor, ¿puede darme pasta dentífrica "Cuélgate"?
-¿No será "Colgate"?
-¿Como? ¿Vos también sos argentino?

¿Como ladra un perro argentino?
Esteeee, ¡guauu!

El hombre desciende del mono.
El argentino desciende del barco.

Esto creen los argentinos de ellos mismos:
+Sus piletas no son hondas, son profundas.
+Todo lo que se dice en contra de los argentinos "es pura envidia, che"
+Los argentinos no creen que son los mejores futbolistas del mundo, creen que son los únicos que saben jugar al fútbol.
+Los argentinos no falsifican, mejoran el producto.
+Los taxistas argentinos no abusan de los turistas, los ponen a prueba.

¿Cómo se hace para distinguir a un argentino en un restaurante francés?
Es el que trata de decidir que vino va mejor con el Whisky.

¿Sabe usted cuántos argentinos hacen falta para cambiar una lamparita?
Hacen falta cinco chavales...¿Vale?
Uno para cambiar la lamparita. dos para mirar, uno para ir a buscar las cosas y otro para hacer el asado.

LA PAGINA DE DANIEL STOLFI - Versión 3.5 - 1993-2008
Última Actualización
06/04/2008
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